Hoy, Granada y el mundo del flamenco están de luto por la pérdida del guitarrista Miguel Ochando, una de las figuras más respetadas del toque flamenco en la región. Reconocido por su técnica, sensibilidad y trayectoria, Ochando dejó una huella imborrable en compañeros, alumnos y aficionados.
Su contribución al flamenco no se limitó al escenario: su enseñanza y apoyo a jóvenes talentos consolidaron su legado como maestro y referente de la guitarra jonda. La noticia ha generado una profunda conmoción entre los artistas y la comunidad flamenca, que recuerdan su arte, su cercanía y su dedicación incansable.
Miguel Ochando descansa en paz, dejando un legado musical y humano que permanecerá vivo en el corazón del flamenco granadino y más allá.
